Embarazo y salud dental, ¿Porque es importante ir al dentista?

23 de January del 2019

Durante el embarazo la mujer debe someterse a muchos cuidados, ya que, en este período el cuerpo sufre una serie de cambios físicos y hormonales queda, para que no tengan consecuencias, deben de ser vigilados desde el principio.

Aunque pueda parecer raro, estos cambios, también afectan a la salud bucal, ya que, el desajuste hormonal que se sufre, hace, entre otras cosas, más ácida la saliva, o sufrir de acidez en la boca del estómago, provocando así, la aparición de caries, gingivitis, o un agravamiento de problemas periodontales. Además, si se tiene un embarazo con molestias graves, como son los vómitos (que a gran parte de mujeres encinta les acompañan durante el primer trimestre, y unas pocas lo sufren durante todo el embarazo), pueden dañar el esmalte dental, y oscurecer los dientes.

Es por ello que en este momento, las mujeres deben extremar su cuidado, también dental, y conocer qué tratamientos y como se puede realizar.

Para empezar, es muy importante saber que, si se está en medio de un tratamiento de ortodoncia, no se va a pausar, sino se tendrán en cuenta una serie de pautas para asegurar la seguridad de la madre y el feto, como por ejemplo no realizar más radiografías de las estrictamente necesarias, y, en caso de realizarlas, cubrir el abdomen de la mujer con un delantal de plomo para asegurar que no llegan radiaciones al bebé. En caso de que todavía no se haya empezado el tratamiento, este se pospondrá hasta el nacimiento del pequeño, para así no realizar ninguna prueba más de las necesarias.

Según en el período de embarazo que se encuentre la madre, los profesionales estarán más predispuestos a realizar tratamientos, ya que en el primer trimestre, por ser el que el feto desarrolla conexiones nerviosas, cerebrales y órganos, se evitará todo tratamiento a no ser totalmente preciso y que comprometa la seguridad de la madre, salvo las necesarias limpiezas dentales, para, evitar que se acumule el sarro en las encías, que pueda provocar la aparición de la temida gingivitis o que se agraven problemas periodontales.

Una vez entrados en el segundo trimestre, los profesionales odontólogos, tienen un mayor arco de acción, pudiendo realizar tratamientos de prevención, como son la eliminación de caries, endodoncias, o extracciones simples. Para estos tratamientos, se necesita la ayuda de anestesia, pero, esto en un principio, no suele ser un problema, ya que, en la mayoría de casos se utilizan las que tienen base de lidocaína, que, aunque pasa a la placenta, no tiene efectos secundarios sobre esta o el feto, pero, si se debe de tener cuidado y no aplicar las que llevan además epinefrina, ya que este componente puede desencadenar estrés fetal.. Es muy importante tener una vigilancia durante el embarazo, ya que una periodontitis durante el embarazo puede desencadenar en parto prematuro, de fetos de menos de 37 semanas de gestación, y con bajo peso.

Una vez llegados al tercer trimestre, por las molestias de la barriga, y los problemas que puede generar el retorno venoso al estar en la posición del sillón del dentista, y, las sospechas de que la anestesia puede provocar el parto, los dentistas no suelen realizar tratamientos, que se puedan retrasar hasta el nacimiento del niños.

Los que están totalmente desaconsejados son los estéticos, como blanqueadores durante todo el tiempo de gestación, ya que, los productos que se utilizan, si pueden resultar perjudiciales para el desarrollo óptimo del embarazo.

Aunque, el tratamiento que se aconseja en cualquier momento del embarazo, y, al que se deberían someter todas las madres, al menos una vez al inicio del embarazo, ya en la recta final o tras haber dado a luz, son las limpiezas dentales, ya que, es una de las mejores prevenciones para evitar problemas mayores que, pueden desencadenar en infecciones generalizadas.