Pasos para una buena limpieza dental

28 de January del 2019

 

Hace unas semanas os dábamos unos consejos para conseguir las mejores herramientas para una higiene dental óptima, y, en nuestra labor de mejorar la salud bucodental de nuestros pacientes, hoy queremos enseñaros los pasos necesarios para conseguir una buena limpieza dental.

Una vez hemos conseguido todo lo que necesitamos para la limpieza, el cepillo dental, el hilo, los cepillos interdentales, el enjuague bucal y una pasta de dientes que se acople a las necesidades de cada uno, se deben de seguir unos pasos básicos de limpieza.

Aunque lo realmente correcto es lavarse los dientes después de cada comida, principal o ingestión en la que realice que ensucia la boca, lo normal son 5, en todas las comidas principales, o, al menos, en las 3 principales, por la mañana, tras el desayuno, para terminar con el sarro que se ha ido acumulando por la noche en la boca, al mediodía, tras la comida más copiosa del día, y, por la noche, tras la cena, antes de ir a dormir, siendo esta una de las veces más importantes, ya que, durante la noche, es el momento que la saliva está más tiempo retenida en la boca, y, por ello, las bacterias tienen más tiempo para dañar las piezas dentales.

Una vez ya tenemos claro esto, hay que seguir unos pasos que son;

  • Cepillado dental, por lo menos durante dos minutos, dividiendo la boca en cuatro secciones, y, empezando de la encía hacia arriba en movimientos de zigzag, colocando el cepillo en un ángulo de 45 grados, con movimientos cortos y suaves, por todas las partes de las piezas y dentales, tanto dentro y fuera, como en la parte alta, las superficies masticatorias, y, dando especial atención a los lugares más complicados, o, los que ya han sufrido algún daño previo, como empastes, coronas o dientes endodonciados. Además, como un extra, si se tienen problemas de aliento, o se quiere conseguir una boca más fresca se le ha de dedicar más atención a la lengua, que, también necesita un cepillado diario. Hay que tener en cuenta que, para conseguir una limpieza más exhaustiva, lo mejor es contar con un cepillo dental eléctrico, porque, consigue llegar a zonas que con el manual no se puede, y, realiza mejor su tarea con menos esfuerzo.

  • Una vez ya se han limpiado los dientes, se debe de retirar los posibles restos que han quedado de comida o sustancias pegajosas de cada hueco interdental, bien con hilo dental, o con cepillos interdentales, según las necesidades de cada paciente y cada lugar de la boca. Este paso es de vital importancia, aunque no se le da, ya  que es el que logra que no aparezcan las caries interdentales, unas de las más peligrosas, porque no se ven hasta que son de un tamaño considerable y aparecen dañando dos piezas dentales. El hilo dental se tiene que cambiar en cada tramo de diente, ya que, sino, podemos introducir restos y bacterias de otros en huecos limpios.

  • Por último, y, al menos dos veces al día se debe realizar una limpieza exhaustiva con enjuague bucal o colutorio, que, acaba con el sarro y los restos de comida, no sólo en los dientes y sus huecos, sino también en las encías y lengua, consiguiendo así una limpieza óptima y, un mejor aliento.

 

Por último, y no menos importante, hay que tener en cuenta que se debe de visitar al dentista cada seis meses para hacer una revisión bucal, y, asegurar que, si hay algún problema, se puede atajar de raíz, lo antes posible.